El extrovertido
Mientras que en Colombia se vivía el miedo de los ciudadanos a causa de la violencia, por grupos armados de las Farc, y una vez más éramos gobernados por Ernesto Samper. En una clínica de la ciudad de Bogotá el 26 de abril de 1994 se rompe el silencio del lugar por el llanto de un bebé al sentir el sereno por primera vez y abandonar el vientre de su madre.
Pablo Andrés Romero Gallego, así decidieron sus padres Luz Dary Gallego y Pablo Emilio Romero nombrar a la pequeña criatura, por la que ellos se convertirían en un ejemplo a seguir en el largo camino de la vida.
Cuando uno es un niño ve la vida como una travesura, experimenta cada cosa nueva y se acoge a su familia cada vez que así lo requiera; no cabe duda de que para Pablo su niñez fuera de esa manera, sin embargo, la música orientaría al pequeño infante durante de los caminos que depararía el destino.
Cuando era muy pequeño, de 6 o 7 años, mi padre, en las fiestas familiares, se reunía con otros músicos a interpretar lo mejor de Guillermo Buitrago, yo siempre quería formar parte de aquellos encuentros musicales, pero como no tocaba ningún instrumento, me dotaban de una botella y un cuchillo de mesa, para que siguiera el ritmo de la música. “Andy Romo”
Un día, la muerte sucumbiría en el alma del niño que por primera vez experimenta ese sentimiento al que llamamos duelo. La vida terminó por llevarse al compañero de diabluras, alegrías, tristezas y angustias, ese compañero que amamos con locura y es nuestro confidente, su hermano, causando una pérdida muy grande para la familia, una pérdida que Pablo aún recuerda con lágrimas en los ojos.
A la edad de 12 años, Pablo una vez más se toparía cara a cara con ese ángel al que la humanidad le huye y rechaza cada vez que aparece, la muerte. En una batalla por la vida en la cual él saldría victorioso, pero con consecuencias que lo dejarían en un largo periodo de hospitalización, en la clínica Simón Bolívar, donde las enfermeras del lugar lo consentirían y sus más allegados lo acompañarían en este reposo.
A medida que el padre tiempo hace de las suyas, Pablo llegaría a la época de preadolescencia, así empezaría a recorrer por las olas del amor, y como todo un donjuán quiso engatusar el corazón de una bella dama que se convertiría en la primera musa de sus magníficas sinfonías. Pero en general nada es lo que parece, y el pequeño detalle que no contempló este casanova, es qué no sabía cantar, siendo así, él tomaría la iniciativa de aprender cada día de su vida la magia de la música para mejorar su armoniosa voz y acompañarla con las finas cuerdas de la guitarra.
Nos mantenemos pasando escalón por escalón, así termina siendo nuestra vida, y no faltaba más, pues en el año 2011 tuvo un logro más en su camino; este joven se graduaba por fin de la secundaria y daría un nuevo paso, con muchas ansias de recorrer lo que depararía el destino, nuevos anhelos que perseguir, con las incertidumbres de que estudiar, en qué universidad, si contemplar Comunicación Social o Diseño Gráfico, en el fondo el único secreto a descubrir es que puedes elegir o en qué te quieres convertir, pero su padre ya tendría una decisión de esta nueva etapa de la vida, El Derecho o la carrera militar. A Pablo no le quedó más remedio que seguir los consejos de su padre y estudiar en la facultad de Derecho, que en la actualidad está a punto de culminar para así pasar un peldaño más en su vida.
A lo largo del camino el destino trae personas a nuestro alrededor bien sea para darnos cuenta de lo que no conocemos de nosotros mismos o simplemente para dejar una huella y marcarnos de por vida, todos pasamos por eso, Pablo durante su trayectoria ha pasado por este tipo de situaciones. Tuvo un gran amor con el que solo quedan los bellos recuerdos de lo vivido y con el que comparte un amor sincero y verdadero, sus dos hijos, una pequeña niña que le alegra en los momentos depresivos y hace que al estrechar su pequeña mano se sienta seguro de esta vida, un niño que, aunque es travieso y le saca en ocasiones el mal genio, ama con todas sus fuerzas. Ambos pequeños son el motor de este hombre que quiere luchar por sus sueños en está mundo hostil y desorientado.
ÉL siempre ha sido del espectáculo, y no cabe duda de que en los escenarios transmita esa energía al público “estrella de rock”, y es que la gente ama un buen show. Sin duda alguna, Un Solo Acorde, banda musical creada por Pablo “Andy Romo”, pone su puesta en escena haciendo que los espectadores recobren la memoria del buen rock clásico en español haciendo que muevan la peluca y pasen y rato agradable.
¿Qué anécdota puede contar frente a la música?
Fui invitado a cantar con una banda, cuya presentación era la primera en un escenario, había mucho público, así que la expectativa era muy grande, sin embargo, la presentación fue un desastre, toques a destiempo, notas incorrectas y otros errores, nunca me había sentido tan avergonzado en un escenario.
«Un artista que se mueve dentro de una ciudad estresante e intolerante, un cantante cuyo sueño en la vida es que sus canciones lleguen al corazón de mucha gente expresando un mensaje que haga reflexionar a quien los escuche. «
Lina Peña